Home
Contacto Suscripción

Extinción

Tres disparos acabaron con Felipe, un cóndor clave para la conservación

Publicado el 23/Abril/2014 | 00:54

Ecuador

Escuchar

 

Su último vuelo se reflejó en las aguas de la laguna de Salayambo, en Napo. Su cuerpo cayó en los páramos aledaños hace una semana. Hasta allá, al rescate de Felipe, acudieron Andrés Ortega, médico veterinario de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ); Hernán Vargas, científico del Peregrine Fund, y el biólogo Sebastián Kohn.

Los tres recuperaron el cuerpo de esta ave juvenil. Una munición traspasó su ala izquierda, otra está alojada en su lado derecho... Y se estima que al menos tres disparos acabaron con su vida.

La muerte de Felipe ha causado indignación, no solo porque se pierde otro individuo de una especie andina en el umbral de su extinción. Las cifras son aproximadas y se asume que en el país hay solo 70 cóndores...

Su caso es particular. En junio del año pasado fue rescatado en las zonas altas del cantón Quijos. La degradación del ambiente y la falta de alimentos lo condujeron al borde de la muerte.

Por acciones del Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino, Felipe pasó a cuidados de los veterinarios de la USFQ.

Los especialistas del grupo adaptaron un dispositivo de rastreo satelital, un chip y bandas de reconocimiento en sus alas para monitorearlo. Así, Felipe se convirtió en el primer cóndor con estos equipos, fundamentales para estudiar los vuelos, los hábitats, los sitios de descanso y de alimentación del animal emblemático de los Andes. El objetivo era detallar científicamente una política de conservación.

Un mes después, el 23 de julio de 2013, Felipe fue liberado en el Santuario de Cóndores de Antisanilla, al suroriente de Quito.

El trabajo del grupo y de los médicos y biólogos de la USFQ queda incompleto por el deceso de Felipe. Estos expertos consideran que es fundamental trabajar en un cambio cultural de ciertos habitantes de los páramos que ven erróneamente al cóndor como un enemigo de sus ganados, por ejemplo. Allí podría haber una hipótesis sobre el porqué la gente asesina a especímenes de Vultur gryphus.

El Ministerio del Ambiente, además de los especialistas ambientales de la Policía y la Fiscalía, está tras la pista del autor de este crimen ecológico. El responsable de este ataque puede afrontar penas de hasta cinco años de privación de libertad. (IFP)

Fuente: Hoy

›› Sitios amigos

Buscar en el sitio Buscar en el sitio
Medios de comunicación Aeropuertos del mundo Códigos telefónicos Guía de colectivos Traductor Guía de Restaurantes
©2011 - www.resistenciahuemul.com.ar - Todos los derechos reservados