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Acciones gremiales

Moyano se unió a la CTA de Micheli para desafiar otra vez al Gobierno

Realineamientos sindicales / Disputa con la Casa Rosada. En un gesto inédito, la CGT opositora se movilizará el 11 de octubre a Plaza de Mayo junto al sector disidente de la Central Argentina de Trabajadores; ese día habrá un paro nacional de los estatales; al que podrían sumarse los aliados del camionero

Miércoles 19 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa

Por Nicolás Balinotti | LA NACION

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Micheli y Moyano sonreían ayer durante el encuentro que mantuvieron en la CTA, el Gobierno los unió tras años de diferencias. Foto: Fabián Maerlli

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Unidos por su abierto enfrentamiento con la Casa Rosada, el líder de la CGT, Hugo Moyano, y el de la CTA disidente, Pablo Micheli, decidieron agrupar sus fuerzas y protestarán juntos contra las políticas del Gobierno el 11 de octubre próximo, con una movilización que tendrá su centro en la Plaza de Mayo. La decisión se tomó ayer después de concretarse la primera visita en 20 años del consejo directivo cegetista a la sede de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

Micheli y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) habían convocado hace un mes a una huelga nacional para el 11 de octubre. El sindicato de los camioneros que encabeza Moyano avisó que se sumará a la movilización, aunque no resolvió aún si cesará sus actividades.

El resto de las organizaciones gremiales que integran la CGT moyanista definirán su postura el miércoles próximo, cuando se reúnan en un plenario general en la ciudad cordobesa de La Falda.

"Es el comienzo de una relación que se va a profundizar. Fue muy positivo. Hay coincidencias para hacer un reclamo con mucha firmeza para impedir el avance sobre los trabajadores", desafió Moyano.

A su lado, presidiendo junto a él la cabecera de la mesa, Micheli agregó: "Venimos de años de desencuentros, pero por fin nos encontramos para salir y unirnos en la calle. Tenemos coincidencias en que los problemas se resuelven con la lucha y la movilización.

Hay unidad de acción".

El pedido de una reforma tributaria, mejoras salariales y una medición transparente y creíble de la inflación son parte de las exigencias comunes que unen a Moyano con Micheli. Protestarán, además, por lograr el 82% móvil para los jubilados y para que se renegocie la suba del salario mínimo que, para ellos, debería oscilar entre los 3500 y 5000 pesos, a diferencia de los 2875 que acordó recientemente el Gobierno junto con los gremios aliados.

Ambos consideraron que fue "una farsa" el incremento en las asignaciones familiares y coincidieron en apoyar el cacerolazo del jueves pasado.

Moyano asistió a la cumbre sindical con sus principales hombres del consejo directivo cegetista y con sus hijos Pablo y Facundo. Fue Pablo Moyano, el número dos en el escalafón jerárquico de los camioneros, el que argumentó las razones de la adhesión de su gremio a la movilización. "El Gobierno quiere municipalizar la recolección de residuos, quiere sacar a los trabajadores del correo, quiere avanzar en todo lo que esté Moyano", dijo.

En caso de que los camioneros se sumen a la huelga de la CTA, Moyano podría paralizar el transporte de cargas, alimentos y combustibles; la recolección de residuos, el correo postal y la distribución de diarios y revistas. También cuenta con aliados para afectar el normal funcionamiento de los puertos y del transporte de larga distancia.

Como parte de la escenificación de su alianza, Micheli y Moyano intercambiaron bromas y elogios. El camionero rompió el hielo al destacar que el surgimiento de la CTA fue a partir del rechazo a las políticas neoliberales de la década del 90, cuyas medidas él también se oponía desde el MTA.

Micheli, en tanto, lo endulzó con el poder de movilización de los camioneros e intentó buscar puntos en común. Eso sí, delante de la prensa, el referente de la CTA quiso marcar una diferencia con su invitado. "Ni la CGT ni nosotros somos un partido político ni somos la oposición al Gobierno ni le hacemos el juego a la derecha, como quieren hacer creer algunos funcionarios", aclaró.

Viejas diferencias

Durante años, Moyano estuvo distanciado de la CTA porque no avalaba su reclamo para que el Ministerio de Trabajo le otorgue la personería gremial. Ayer, en lo que fue el momento más tenso del encuentro sindical, el camionero se refirió al tema. "Nunca fue un tema que lo tocamos a fondo ni tuvimos temor de que existiera otra organización sindical. Si la afiliación fuera directa, nosotros tendríamos un millón de afiliados", dijo, ante el silencio del dueño de casa.

Micheli aspira a convocar a 200 mil personas a la marcha del 11 de octubre en la Plaza de Mayo. Además del respaldo de los camioneros, ya se aseguró la presencia de las agrupaciones Barrios de Pie y de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), y de la Federación Agraria y la Federación Universitaria.

"Esto tiene que madurar, pero es posible que nos sumemos", reconoció Gerónimo Venegas sobre la adhesión de los gremios enrolados en la CGT. También dejó abierta la puerta el petrolero Guillermo Pereyra. "Hay muchas coincidencias. De hecho, en algunas provincias, como en Chubut y en Tucumán, ya hubo unidad de acción", advirtió.

Del editor: qué significa.
Un nuevo frente de conflicto se abre para el Gobierno después de los cacerolazos del jueves. La oposición sigue creciendo fuera de los partidos políticos.

 

Fuente: La Nacion

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