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Aristóteles y 'la intolerancia de negar la inflación'

CARTAS DE LECTORES

25/01/13

Aristóteles y "la intolerancia de negar la inflación"
El principio de no contradicción establece que: "Nada puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido." Veamos de aplicar este principio al relato de que no hay inflación, o de que no hay cepo del dólar, recordando que: "Nada puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido".
¡El Ejecutivo afirma que no hay inflación! (O que sus valores son mínimos). La realidad nos demuestra que sí hay inflación y que se comprueba en el supermercado o con los aumentos de salarios del orden del 25%, o más, etc. Sólo una de las dos afirmaciones puede ser verdad, la otra debe ser mentira. Es como afirmar que llueve y al mismo tiempo afirmar que no llueve. Sólo una afirmación es verdad, la otra debe ser mentira.
Según Aristóteles, se puede defender el principio de la no contradicción mostrando las consecuencias intolerables de negarlo.
Intolerable es que quien afirma que no llueve, esté mojado, o bajo un paraguas, o quien afirma que no hay inflación, siga imprimiendo billetes en el Banco Central sin límites. Avicenna (980-1037), quien fue considerado el más famoso e influyente pensador de la edad de oro Islámica, escribió sobre filosofía, astronomía, geología, psicología, lógica, matemáticas, física y poesía. En su comentario a la Metafísica, Avicenna dice que a cualquier persona que niegue el principio de no contradicción, se la debería golpear y quemar hasta que admita que ser golpeado y ser quemado no es lo mismo que no ser golpeado y no ser quemado.
Roberto Walter Sehringer

Una lectora repudia el escrache a Lanata
Una vez más el agravio y el escrache son protagonistas de la leyenda urbana. Empapelar la Ciudad de Buenos Aires y más localidades con la cara de Jorge Lanata es una nueva muestra de atropello a un periodista que puede tener la libertad de pensar distinto. Los múltiples absurdos que sobrevuelan las plataformas K, hacen imperio de su verdad popular, cruzando nuevamente la fina línea de la falta de derechos.

Si a eso le sumamos el derroche que mantiene este Estado, como el múltiple cotillón de Clarín Miente, me avergüenza como si fuera Lanata, me abochorna, como si fuese familiar de Lanata. Me solidarizo con el periodista como con cada uno de los que lamentablemente padecieron, y a la vista está seguirán padeciendo, de la barbarie de poner en la vidriera abierta, a todos los comunicadores sociales que molestan al sistema K.

Daniela Robledo

El hundimiento del Santísima Trinidad
El ministro Puricelli, titular de Defensa, condescendió a informarnos que le "parece muy raro que un buque que está desactivado y con una guardia mínima pueda hundirse en cuestión de horas", para luego agregar: "Y sepa que a nosotros no se nos hunden los buques porque sí".

Debo admitir que en esta última frase el ministro tiene razón. Un buque no se hunde porque sí. Sea quien fuere el que está al mando, la desidia, el descuido y la corrosión terminan por hundir a cualquier barco, por moderno y brillante que sea. Cuando realice la investigación que promete, seguramente encontrará muchos pedidos de materiales para refacciones y mantenimientos, pedidos que habrán sido desautorizados por razones presupuestarias.

En las tomas televisivas se puede ver la gruesa capa de lapas y de óxido en la obra viva del barco, la parte sumergida. Eso es evidencia de años de falta de mantenimiento. Un buque, sobre todo uno militar, debe tener un casco limpio para que pueda navegar eficientemente.

Así que es verdad, los buques no se hunden porque sí, los edificios no se caen porque sí, los trenes no chocan porque sí. En cuanto a la cláusula "a nosotros", señor ministro, ese "a nosotros" no tiene nada de especial, porque nadie está libre de pecado.

Daniel Fernando Carballo

Excusas a casi un año de la tragedia de Once
Tengo que reconocer que el Gobierno corre con una desventaja: no puede echarle la culpa de sus desaciertos al gobierno anterior. Por este motivo, los culpables son siempre, y sólo siempre, Clarín, La Nación, Noticias y "la oligarquía".

Es por esto que no dejan de preocuparme los dichos de los funcionarios sobre la tragedia de Once, a casi un año de ella. Randazzo fue de los últimos, al referir que la culpa del estado del Sarmiento es "de la época menemista". Si fue un olvido, puesto que la gestión K lleva casi 10 años, podríamos atribuírselo al estrés, ya que es una persona relativamente joven. Aunque considerando las declaraciones que hemos escuchado de muchos referentes ultra K, creo que estamos ante una nueva versión de este Gobierno: han perdido por completo el pudor y se despachan con declaraciones descaradamente.

Quisiera que el ministro Randazzo tenga la honestidad moral de asumir ante los familiares de las víctimas del Sarmiento y ante la población, con la misma tranquilidad que culpó a la nueva década infame del 90, que el verdadero responsable de este desastre es la desidia de la gestión K, que desde 2003 no controló el destino de los fondos otorgados a lo trenes permitiendo una tragedia que, de tan anunciada, debería causarles vergüenza.

Bibiana Liguori

La sabia metáfora del "agua estancada"
Sucede con los gobiernos lo mismo que con el agua estancada. En el primer período puede ser potable; en el segundo aparecen las impurezas; en el tercero y siguientes se descompone, se contamina y se pudre. La alternancia de los gobernantes es un fundamento de la democracia señalados por los griegos hace 2300 años. Conocedores de la naturaleza humana aconsejaron cambios periódicos de mandones. Es que el tiempo hace creer al que manda que es dueño y señor/a del país. Si no se comprende que el Estado no es una persona ni un partido, entonces la democracia tendrá la solidez de un flan.

Carlos Serbali

 

Fuente: Clarin

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