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“¿Quién es Feinmann para censurar a Sábat?”

CARTAS DE LECTORES

02/01/13

"¿Quién es Feinmann para censurar a Sábat?"
No salgo de mi sorpresa e indignación por las palabras de José Pablo Feinmann hacia Hermenegildo Sábat. ¿Quién o qué lo califica para censurar a una personalidad como Sábat?
J.P. Feinmann no es un reconocido historiador aunque lo pretende, es solamente un recopilador de eventos, tal cual lo han calificado sus colegas, aún dentro del propio peronismo. ¿Desde cuándo y dónde es un filósofo? Sólo él lo sabe, no hay registros formales. ¿Es un periodista de reconocida trayectoria que se haya jugado en las paradas fuertes de la Argentina? Naturalmente que en una sociedad en crisis y decadencia intelectual cualquiera puede pretender cualquier título. ¿Quién es él para decirle a Sábat que puede pensar lo que quiera, pero no decirlo?
De todas maneras, no dijo ninguna originalidad, porque el bien supremo del ser humano es la libertad de pensar. No hay cárcel ni grilletes que lo puedan impedir. ¿J. P. Feinmann es un nuevo censor al estilo del nazismo u otros regímenes totalitarios? ¿Cuál es el privilegio que tiene para él, sí poder decir lo que quiere? ¿Alguien le otorgó ese derecho? ¿Cree ser un pensador que marca tendencia de opinión? ¿O pretende jerarquizar su figura colgando su imagen de un grande como Sábat?
J. P. Feinmann es otro ejemplo de la mediocridad de nuestra clase dirigente. Ojalá Hermenegildo Sábat haga caso omiso de este agresor empedernido y siga dando rienda suelta a su creatividad. Me gustaría hacerle llegar mi solidaridad y reconocimiento. Si consideran que mis palabras merecen ser publicadas como desagravio a Sábat, por supuesto que los autorizo a hacerlo.
Doctor Miguel A. Vicente
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

Los saqueos de 2001 y los de este tiempo
En la crisis de diciembre de 2001 hubo muertos, saqueos en supermercados y también se llevaron de todo, no sólo comida. Nadie habló de saqueos organizados y la verdad era que lo estaban. Once años después sucede mismo y hablan de "saqueos organizados" y que la gente no tiene hambre y que roba plasmas. Esto no está organizado por Moyano.

La gente tiene hambre de verdad. La han acostumbrado a que no trabaje y reciba las dádivas más indignas, pero siguen padeciendo hambre y las míseras limosnas que les da el Gobierno no modifica su presente de hambre. ¿Por qué se empecinan en negar la realidad?

Hay que decir que esto no es responsabilidad de Moyano, Clarín o La Nación, sino de quienes habiendo recaudado millones de dólares por una situación internacional favorable, han puesto sus esfuerzos en acumular poder, acumular dinero y someter a quienes se les oponen.
Alejandro Olmedo Zumarán

La Presidenta y los "fuegos de artificio"
Leí que una foto en la que aparece Barack Obama, jugando en la Casa Blanca con un niño disfrazado de "Hombre Araña", se convirtió en un éxito en Internet. ¿Qué pasaría si ello hubiese ocurrido en nuestra Casa de Gobierno?

La foto trasunta espontaneidad y sinceridad, dos virtudes a las que la Presidente no nos tiene acostumbrados. Si la foto hubiese resultado más natural, tampoco hubiera impactado porque la realidad nos llevaría a pensar que era un montaje propagandístico que no condeciría con los ataques gratuitos e hirientes que dirige a quienes se le oponen.

No tendría coherencia esa foto, cuando, como hizo en 2012, asoció y humilló a los jubilados de "buitres y caranchos"; expuso a un hombre que sólo cometió el "terrible error de opinar"; y permitió que sus funcionarios ilustres insultaran públicamente a instituciones y personas sin importarles consecuencias que deberían corresponderles, confiados en que las penalidades establecidas para tales casos no los incluyen. Señora, procure sorprendernos con actitudes previsibles, basadas en la reflexión. Ya tuvimos bastante propaganda, enfrentamientos y fuegos de artificio.
Alejandro Polesello

Administradores de edificios, sin control
Escribo muy angustiada y preocupada por lo que leí: "La Justicia frenó la bancarización del pago de expensas en la Ciudad". En nuestro edificio estamos desde siempre bancarizados, así que eso no nos afectaría.

Pero lo que más nos angustia es que los administradores no permitan por ninguna razón conocer con exactitud, por ejemplo, a qué se deben algunos gastos de reparaciones, a veces desmesurados; retención de dinero anticipado para trabajos futuros, sin especificar cuáles; liquidaciones de expensas mensuales indescifrables; ocultamiento de reservas en el Banco, etc. Estamos en un estado de absoluta indefensión. Está clarísimo en el artículo del diario que esgrimen cualquier tipo de excusa para evitar ser controlados. La presentación mensual de todos los comprobantes de pago debería ser más que obligatoria. Nosotros pagamos sin saber qué, y sin ninguna constancia de nada. Estuvimos 20 años una "falsa" administradora que jamás estuvo inscripta en el Registro, luego renunció.

Ahora venimos a enterarnos de que, después de 6 meses de gestión de la nueva administradora, que dejó un deuda de $ 44.000, sin que nadie supiese nada, y esta administradora introduce "solapadamente" el pago de trabajos realizados anteriormente en la liquidación de expensas actuales cuando la anterior las daba por pagas.

Esto es una verdadera estafa porque nadie lo puede demostrar, por considerarse este gremio, intocable.
Isabel Martos Ferrón

Se pregunta por el terror cartaginés
En el 217, aC, Quinto Fabio Máximo se proponía como "dictador" de Roma, ante el azote que Aníbal les venía propinando desde que bajara de los Alpes. Marco Poncio Catón, su discípulo, le expresó que su nombramiento sería imposible porque sólo podía hacerlo el cónsul superviviente y Servilio estaba aún lejos de la ciudad. Quinto Fabio le respondió: "Cuando el terror está acechando, las normas, las leyes se doblan, se cambian, se ignoran".

En nuestro país, ¿estaremos en vísperas del terror cartaginés, a 2229 años de distancia?
Jorge Viapiano

Fuente: Clarin

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